El camino se acaba donde van las ilusiones
y las hojas caen oblicuas sobre el viento
los amantes callan mil misterios
(pues, cuando el misterio se descifra,
los amantes ya no sirven)
Ante la callada vía del recuerdo.
Es el dulzor que se escapa de lo bueno
lo que nos trae la muerte endulzada
y cada vez que probamos
aquello que demanda
encallamos en nuestros sueños incompletos.
Es imposible crear desde la nada
sin el complejo de un Dios ensimismado.
La hora comienza cuando acaba el día
el domingo aciago por la tarde
con su cálida ramita de melancolía
que cae sobre mi té como canela.
Y te pregunto antes del ocaso
¿Qué caminos me conducen a ti?
Y te recuestas desnuda sobre la cama.
Voy y te beso por todos tus rincones
y me hago héroe en tus recovecos.
Si las yagas surgen de la nada
es porque un Dios las pone, las produce
y todo se desprende de lo hermoso
que es la ignorancia
de un plan en las quimeras.
Si no creo yo desde la nada,
tú eres todo lo que tengo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario