martes, 21 de enero de 2014

Corazones Amigos

De tierras y soles lejanos
como desafiando distancias inmensas
todo lo atraviesan tus besos,
hacia el remanso de nuestros labios.

Se besan y se besan nuestras bocas
y mis palabras son transportadas
por la calidez del Puelche
y caen sobre ti como un rocío.

Verte desnuda y de mañana,
verte de noche y tan desnuda,
que verte desnuda es mi premura
la ruta hacia el manantial de la hermosura.

Ocaso y Amanecer se abrazan
en un cálido llamado escarlata,
el cielo malva dibuja a lo lejos
el son de nuestra figura estrechada.

Son versos y no besos los que te envío
porque cuando al verte llegue,
los versos transvasaré en besos
y en las llanuras soplara un viento tenue.

Tus abrazos y besos esperaré,
así como tu mirada tan hermosa
contemplando lo que te ofrezco contemplar
y entonces te coronaré la reina de esta historia.

Porque no hay fuerza más potente
que el amor correspondido
yo vengo acá a cantarte con el fulgor de mi voz
que la fuerza del corazón ha respondido:

No hay distancia entre dos corazones amigos.

domingo, 12 de enero de 2014

Despedida

¿Dónde te fuiste, que te marchaste tan lejos,
dónde está el pistilo, de tu amor de paloma,
dónde se halla el cántaro de tu amor tan vacío,
dónde me encuentro en este universo remoto?

A veces me pareces como una rosa deshojada
y tus labios se curvan para hablarme tan lento,
tus ojos se llenan de un cósmico mensaje
y mi albedrío vuelve a tus brazos que me despojan.

Porque te amo y te he amado por largo tiempo,
es que mi corazón yace aquí tan cansado
y sus latidos se tornan de un rojo grisáceo
y su movimiento oblicuo cae por la ventana.

Te lancé mi corazón esa tarde lejana
mientras todos cantaban los días finales
de un año cargado de intensos aromas
y libé tantas veces tu nombre de rosa.

Ven y tráeme el rosal de tus besos
que mi callada boca no te cantará más canciones,
se ha aletargado el sentir de mi pecho
y tus gaviotas vuelan sobre la mollera de otro.

Te olvidaré, pues es mi única alternativa
y aunque me vaya, tienes mi alma cautiva
volaré tan lejos que ya no podrás verme
y para cuando regrese, de mi corazón te habrás ido.

domingo, 5 de enero de 2014

Floritura

Vengo dejando este antiguo camino
sinuoso y vertiginoso
de los cantos agobiados por el peso
oprobioso de una existencia vacía.
Vengo cantando con el corazón inerte
como una vieja guitarra desvencijada,
así vengo yo, con mi alma itinerante,
atravesando los yertos campos del olvido.

Porque olvidarte no es tan fácil
aunque jamás hayas escanciado mis vasijas,
ni yo las tuyas
y todo no haya sido más que un silencio cósmico.
He revivido viejas elegías
funerales interminables
agonías que no caben en un corazón tan cansado
de estar cansado de cantar cansado.

Y la noble barca avanza en el Leteo
como si la muerte invencible fuese una barcarola
cuyo intérprete fuera la muerte misma
en su radiante luz de fuego intenso.
Así voy yo, la vida en una barca
cantando la canción de lo no-sido
de lo virtual y lo sinuoso
del llanto universal y del olvido.

¿Tanto cuestas como el polvo en mis botas?
¿Cuán cansado puede llegar a estar el hombre
que ha dejado su corazón en el campo de batalla?
¿Cuántas luces tienen tus ojos esta medianoche?
¿Cuáles son tus partes esenciales?
¿Dónde hallo un alma relumbrante cual la tuya?
¿Dónde me detengo a verte desaparecer, callada?
¿Cuál es el origen del forzado olvido?

Tráeme la muerte, sino, trae bengalas
y rifa mi corazón en una venta
escoge el castillo y te lo compro
pues el amor lo que no puede lo inventa.
Búscame de noche y ven callada
que podrían despertar los daimones emotivos
y entonces nunca te dejarían volver a ser
una hembra humana, una diosa herida.

Te prometo todas las canciones de la tierra,
solo por un beso, en la marquesina,
junto a los floreros de plantas submarinas
y los arbustos de callados aromas escanciados.
Siéntate a mi lado y te daré refugio
y si alguien osa destruir tu alma tan remota,
ofreceré la opresión del viento en la tolvanera
y haré pedazos todas las quimeras.

¡Ya está!, como Pablo, "Eso es todo,
a lo lejos alguien canta, a lo lejos".
Es la voz de los recuerdos, de los besos callados,
de las mañanas triunfantes en que mi amor aún no te tocaba.
¡Ya está, c'est fini!, no hay corazón que soporte
la ambigua condición del condenado
a un amor que lo mata como un perro:
envenenado el corazón, sobran las palabras.

Secreto espacio divino

La forma subyace detrás de la agonía
de tus besos oblicuos, de tu luz matutina
del amplio gesto de los gemidos callados
y tu rostro dulce como trozo de luna.
Es porque me encantas, porque me enloqueces
que escribo tantos versos en el fragor de la guerra
do mis sentimientos acaban en una explosión
que se funde en el eco de tu amor tal lejano.
Y no sabes las ganas que de besarte tengo
y tomar tu cintura, y besar tu piel lozana
hundirme en tus ojos como planeta errante
desaparecer para siempre en el mar de tu ser.

Las mañanas las paso entre pensarte y olvidarte
como un amor imposible que reposa en las aguas
de un temporal absoluto sin principio ni fin
para verte de pronto con tu sonrisa fácil.
Entonces, las flores son más aromáticas
y tus ojos se vuelven invencibles
con su mirada que transforma mi corazón en piedra
como una Medusa de amor endurecido.
Tu corazón es cansado como lo son las rosas
cuando se acaba la primavera y se acerca el verano
está cansado de ser tan vulnerado
por amores que no alcanzan ni para copa de vino.

Si vinieras esta noche con tu sonrisa divina
te mostraría las flores y su pistilo fecundado
por un amor tan valiente, pero tan callado
que se agota en la furia del desencanto.
Verías por qué la vida decidió unirnos
en el encuentro certero de los soles privados
de plumas que caen sobre nuestras cabezas
y nuestras carcajadas resonando como vientre fecundado.
Verías que el amor eclosiona entre tus risas y mis versos,
comprobarías que nuestro lecho sería eficiente
para unir a la vez el amor y la independencia
de tu corazón indómito de fiera salvaje.

Yo no te prometo una vida excesiva,
yo solo te ofrezco una vida real,
una vida que vivas con la sonrisa pegada
a tu rostro alargado y tus ojos de uva.
Yo te ofrezco escanciar todos tus rincones
los recovecos que otros conocieron
pero que jamás iluminaron
como con mi amor yo lo haría.
Es que me pareces tan inmensa en tu vocación secreta
que no paro de amarte, ni siquiera en mis sueños
yo ya no descanso de este amor implacable
que se impregnó en mi alma cuando viniste a mi vida.

miércoles, 1 de enero de 2014

Eva Onírica

Estoy aquí, sentado con los rayos del Sol
que son la única certidumbre de que estás.
No te veo porque estás lejos
y las emociones se transportan como haces de fotones.
Sin embargo, sé que los mismos rayos
están atravesando tu corazón y el mío al mismo tiempo.

Si no te vi es porque siempre te fuiste,
pero siempre que te fuiste jamás arrancaste
esta flor de raíz, este tallo desde su principio.
jamás te llevaste tu aroma ni el de tus ungüentos
solo llenaste con recuerdos tu espacio vacío
que no fue vacío hasta que quedó por fin vacío.

Tu mañana fue inmensa ante los rayos inefables;
mi mañana fue absoluta entre tus encantos
de tanto que debería alegrarme
por tus manos sencillas, por tu piel blanquecina
por tus senos orgullosos y tu cuello de paloma
y tus labios que cantan la canción del mañana.

Aunque soñé que mis cantos para ti se acababan
este canto lo hago desde el umbral del reposo,
de mi espíritu remoto y sus melodías cansadas,
de este campo yerto que alguna vez fue abundante.

Te soñé, te sueño y te soñaré tantas noches
que las estrellas del cielo me llevarán la cuenta,
y ya no habrá más tiempo que el que paso soñando
como en tus brazos redimiendo mi quebranto.
La noche pasará absorta en tu cuerpo de hembra
y mis papeles se irán en los vagones vetustos.

Te soñé, te sueño y te soñaré tantas veces
que el alma se acostumbrará a verte desnuda
una y mil veces como la noche terráquea,
ciento mil veces como los otoños remotos
de los campos ubérrimos del Paraíso.
Porque serás mi Eva Onírica,
mi pasadizo hacia la vida redonda.

Mi Eva Onírica, carmín de los besos callados,
Eva Onírica de los campos sembrados
y de los vientres encinta.
Eva Onírica, canto de las mil voces remotas
y de las noches de amor en un lecho cómplice.
¡Eva Onírica mi bandera del corazón entusiasta!