domingo, 5 de enero de 2014

Secreto espacio divino

La forma subyace detrás de la agonía
de tus besos oblicuos, de tu luz matutina
del amplio gesto de los gemidos callados
y tu rostro dulce como trozo de luna.
Es porque me encantas, porque me enloqueces
que escribo tantos versos en el fragor de la guerra
do mis sentimientos acaban en una explosión
que se funde en el eco de tu amor tal lejano.
Y no sabes las ganas que de besarte tengo
y tomar tu cintura, y besar tu piel lozana
hundirme en tus ojos como planeta errante
desaparecer para siempre en el mar de tu ser.

Las mañanas las paso entre pensarte y olvidarte
como un amor imposible que reposa en las aguas
de un temporal absoluto sin principio ni fin
para verte de pronto con tu sonrisa fácil.
Entonces, las flores son más aromáticas
y tus ojos se vuelven invencibles
con su mirada que transforma mi corazón en piedra
como una Medusa de amor endurecido.
Tu corazón es cansado como lo son las rosas
cuando se acaba la primavera y se acerca el verano
está cansado de ser tan vulnerado
por amores que no alcanzan ni para copa de vino.

Si vinieras esta noche con tu sonrisa divina
te mostraría las flores y su pistilo fecundado
por un amor tan valiente, pero tan callado
que se agota en la furia del desencanto.
Verías por qué la vida decidió unirnos
en el encuentro certero de los soles privados
de plumas que caen sobre nuestras cabezas
y nuestras carcajadas resonando como vientre fecundado.
Verías que el amor eclosiona entre tus risas y mis versos,
comprobarías que nuestro lecho sería eficiente
para unir a la vez el amor y la independencia
de tu corazón indómito de fiera salvaje.

Yo no te prometo una vida excesiva,
yo solo te ofrezco una vida real,
una vida que vivas con la sonrisa pegada
a tu rostro alargado y tus ojos de uva.
Yo te ofrezco escanciar todos tus rincones
los recovecos que otros conocieron
pero que jamás iluminaron
como con mi amor yo lo haría.
Es que me pareces tan inmensa en tu vocación secreta
que no paro de amarte, ni siquiera en mis sueños
yo ya no descanso de este amor implacable
que se impregnó en mi alma cuando viniste a mi vida.

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