domingo, 12 de enero de 2014

Despedida

¿Dónde te fuiste, que te marchaste tan lejos,
dónde está el pistilo, de tu amor de paloma,
dónde se halla el cántaro de tu amor tan vacío,
dónde me encuentro en este universo remoto?

A veces me pareces como una rosa deshojada
y tus labios se curvan para hablarme tan lento,
tus ojos se llenan de un cósmico mensaje
y mi albedrío vuelve a tus brazos que me despojan.

Porque te amo y te he amado por largo tiempo,
es que mi corazón yace aquí tan cansado
y sus latidos se tornan de un rojo grisáceo
y su movimiento oblicuo cae por la ventana.

Te lancé mi corazón esa tarde lejana
mientras todos cantaban los días finales
de un año cargado de intensos aromas
y libé tantas veces tu nombre de rosa.

Ven y tráeme el rosal de tus besos
que mi callada boca no te cantará más canciones,
se ha aletargado el sentir de mi pecho
y tus gaviotas vuelan sobre la mollera de otro.

Te olvidaré, pues es mi única alternativa
y aunque me vaya, tienes mi alma cautiva
volaré tan lejos que ya no podrás verme
y para cuando regrese, de mi corazón te habrás ido.

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