miércoles, 26 de diciembre de 2018

¿Por qué nos marca el destino? 
¿Por qué nos elige y nos pone el peso de lidiar con nosotros mismos?
¿Qué nos sostiene cuando no soportas ni siquiera el propio peso de tu cuerpo?
Cuando niño, mi madre solía decirme que era dios quien nos cuidaba en momentos como este.
Hoy, cuando me parece que los dioses se han fugado del cuadrilátero donde se juega nuestra existencia,
me pregunto cómo es posible sentirse tan solo y vacío y no morir trágicamente en el intento.
Yo quería ser padre...

A veces me pregunto qué hace que las ilusiones pasen y se vayan de nuestras mentes,
que se hundan en el flujo implacable del tiempo - de la conciencia.
Yo quise ser padre, pero me pregunto ¿cómo serlo cuando ni siquiera te la puedes contigo mismo?
Dios es sabio, aunque no exista.
Dios es todo, aunque sea ilógico.
Dios juega con nosotros, porque nosotros mismos jugamos con esas criaturas más débiles.
¿Por qué existió Auschwitz?

Adorno dijo: "Auschwitz commence lorsque quelqu’un regarde un abattoir et se dit : ce ne sont que des animaux". ¿Somos más que animales?
¿Qué significa "ser más" en esa pregunta?
¿Quién puede decir - y sentirse - "más" y por qué se puede justificar esa suerte de "perfección"?
¿Qué fundamenta el odio hacia el otro?
¿Por qué no nos amamos?
No entiendo el fundamento, la razón o el sentido del miedo. El miedo al desconocido, el miedo al otro, el miedo al que se transforma en nuestro infierno cuando nos apunta con el dedo o nos grita lo que somos. "L'enfer c'est les autres".


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