viernes, 8 de noviembre de 2013

Paseo Exiguo

La puerta suena fuertemente tras su cierre
y yo, subiendo el cierre de mi chaqueta
enciendo un cigarrillo cuyo destino será hacerse humo.
"No tengo nada que perder", pienso
y me abalanzo a la calle, decidido.
Es que ya no me valen las penas carcomidas
ni las venas vacías de tristeza
debo ser, ante todo, un espectro viviente.

La soledad del andén me hacen pensar en la muerte:
¿Dónde estás, ¡Oh Dama!, en esta noche baldía?
De pronto, una hermosa muchacha aparece en escena.
La contemplo: su belleza me deslumbra,
pero siempre me deslumbra la belleza de cualquiera.
Entonces me pregunto, ¿y yo, cuándo?
El tren se ha detenido y me incorporo de mis pensamientos
con una extraña sensación de vacuidad.

Al salir de la estación, me espera una lluvia lávica
con esa sensación a llovizna aceitosa, citadina.
El smog de la ciudad se disipa por un tiempo
como los ríos crecen, por un tiempo.
La imbecilidad de la gente, empero, continúa:
Un muchacho camina enloquecido
con los ojos inyectados en sangre.
Un vehículo pasa sobre un charco y nos moja.

Voy caminando por una ancha avenida,
vamos, todos, por ancho camino,
entre tiendas del retail y recovecos sucios
por la última de las huelgas populares.
Una muchacha llora abrazada a un muchacho:
¿Qué habrá pasado? ¿Acaso el amor
el corazón le ha desilusionado?
Con desdén, me alejo de la escena.

¿Qué es lo que ha pasado? ¿Dónde se han escondido
los viejos laberintos del sentido?
¿Dónde hallaré almas emborrachadas como la mía
de un mundo que ofrece de todo y no llena?
Observo la Luna y su láctea fisonomía
y no te encuentro, no, no estás por ningún lado
esperando en un rincón desnuda para besarte
no estás más para el Amor reclamarte...

La turba continúa su rutina insubstancial
y yo continúo llenándome los pulmones de humo.
La lluvia ha cesado, pero ha dejado un ambiente desolado
¿Dónde estarán las brasas del fuego perdido?
Avanzo, entumecido. Y me pregunto tantas cosas
que no tienen una estúpida respuesta.
Es entonces cuando entiendo
que el tiempo ha roto su límite
y ahora avanza hacia ningún lado.

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