miércoles, 17 de abril de 2013

Katholou

Una imagen se proyecto sobre el cielo nuboso de la ciudad, aquella noche en que encontraron su cuerpo sin vida en el mirador abandonado. A pesar de parecer una piltrafa, un papirote, y vestir unas deshilachadas prendas arrugadas y malolientes, contaban ciertas personas de edad que aquel "finao" había sido uno de los últimos profesores de Filosofía que había enloquecido en la ciudad.

Algunos de sus viejos alumnos, que lo reconocieron por el singular bigote que siempre llevaba -similar al que usaba el führer-, afirmaron con los ojos resplandecientes y un flácido relumbre en sus miradas, que era el último gran hegeliano en el mundo. Otros, señalaban que se había vuelto loco cuando tuvo una intuición filosófica fundamental, que tenía relación con la auto-conciencia absoluta del espíritu absoluto; entre el reducido círculo de vagabundos piturrientos y de policías que circundaban la zona donde comúnmente habitaba, pensaban que era un tronera que había perdido el sentido. "El piteao de las Conchitas", le llamaban, debido a que frecuentaba esa zona, donde se detenía a contar las arenas de la playa, o vaciar el mar en un dedal. Sin embargo, apareció muerto en un mirador. Lo más impresionante de esta otrora eminencia, es que cuando abandonó la cátedra, dejó también a su familia y a la mayor parte de sus amigos, quienes constituían la vanguardia intelecualoide del puerto de Valparaíso, para irse a vivir a esas tranquilas tierras de la comuna de El Quisco.

El edificio de Carabineros quedaba en calle Francia con Isidoro Dubournais, donde tantas noches de verano se la pasó encerrado tras las rejas por molestar a los veraneantes con sus sibilinas insinuaciones y necedades. "Ustedes han despertado al No Ungido", gritaba trastabillando. Algunos cabos señalaron que a veces "hablaba en lenguas". Gracias a ese curioso dato, los habitantes de la zona concluyeron terminantemente que se trataba de un "poseído". Basándose en su estrafalario comportamiento, llegaron a dos conclusiones distintas, una de las cuales rezaba que se trataba de un "Profeta". Sin embargo, todos se desilusionaron cuando falló quijotescamente ante el intento de multiplicar una barra de "Super 8". Aturdido por el histrionismo que realizó para lograr tan divino milagro, se fue caminando lentamente dando tumbos con las personas, quienes decepcionados abandonaban el lugar. Aquella noche, los más intuitivos notaron que el ambiente "estaba enrarecido".

Los perros comenzaron a ladrar y gemir desde las 3 de la tarde. Se cerraron unas cuantas playas debido a marejadas y las personas se encerraron en sus viviendas de playa más temprano de lo habitual. Aunque había sido hasta el mediodía una mañana excesivamente soleada, en la tarde oscuras nubes comenzaron a poblar el firmamento. La noche se vino con una tormenta de granizos que cayó sobre el pequeño pueblo costero. Las personas salían a mirar maravilladas el espectáculo que ofrecía el firmamento, y los más viejos reconocían que este tipo de acontecimientos eran poco comunes por esos lugares poco poblados -este tipo de lugares siempre mantienen una conciencia colectiva mucho más poderosa que la de las personas citadinas, quienes viven sin darse cuenta de la vida que viven. Cerraron sus casas, sus ventanas y disfrutaron de esta lluvia de enero.

A la mañana siguiente, había caído una leve camanchaca sobre la costa. Poco a poco, el día comenzó a abrir. El sol cayó de lleno sobre las cabezas, hombres y mujeres cambiaron sus chaquetas y jeans, por shorts y bikinis. La muchedumbre comenzó a bajar a la playa para disfrutar el día. Para todos, fue un día normal.

_______________________________________________________________________________

Un aficionado a la tecnología y los viajes, de un país al norte del mundo, comenzó a visitar distintos lugares del orbe a través de la aplicación google maps. Viajó por diferentes lugares. Visitó las grandes ciudades de Norteamérica; fue a las Pirámides. Paseó por street-view por las calles de su cercaba París. Estuvo en el Parque Nacional de Gorongosa, en el centro de Mozambique. De pronto, y sin querer, movió el mapa del mundo hasta un país poco conocido para él, precisamente en la zona central. Pensó que se trataba de Argentina, pero notó que estaba en un error. Alguien le había recientemente hablado de Chile. Comenzó a pasear su cursor por tierra de nadie, hasta que llegó a las costas. Visitó Valparaíso y siguió bajando hacia el sur. De pronto, un pueblo llamó su atención "El Quisco", sonaba como una vieja serie animada que veía cuando era pequeño. Comenzó a acercarse y mirar las imágenes de aquel lugar, cuando de pronto, dio con un insólito hallazgo: se trataba de un mirador, en el que en medio del mismo, con los brazos y las piernas estiradas, se encontraba un cadáver -lo notó por las marcas de sangre que se veían a su alrededor. Sin comprender nada, llamó a la policía. Sin embargo, nadie le prestó mucha atención.
_______________________________________________________________________________

Durante la mañana del 19 de Enero, a las 12:05 p.m., se encontró un cadáver que correspondería a M..., vagabundo de 73 años que, por motivos que aún se investigan...

No hay comentarios:

Publicar un comentario