No me pasó a mí, pero le pasó a ella
Y ella fue parte de mí.
Los vientos que nos acariciaron
Hoy descansan como una fuerza inerte.
No es de mañana aquí donde estoy,
Pero sí allá donde se fueron tus ojos.
Una bocanada de aire bastaba
Para darle un respiro a lo nuestro.
Mas, lo inefable se queda
En lo que no tiene Destino.
Y tus palabras gritan
Lo que callan mis sentimientos.
Entonces no te conozco
Y te me vuelves lejana.
Hoy no me tienes,
Pero ni yo me tengo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario