lunes, 9 de septiembre de 2013

Las Fotografías

La fotografías tienen algo bueno y malo a la vez:
son realidades perfectas de siluetas efímeras,
como un cántaro terminado por un solo costado,
que se muestra, sin embargo, completado.

Las fotografías son imágenes que cuentan y a la vez callan:
cuentan de sonrisas y de miradas que mienten;
callan lo que sienten los corazones desvencijados.
Son como el rocío que cae sin fecundar.

¿Cómo olvidar las fotografías antiguas que guardo en mi alma,
cuando era un mancebo de tímida mirada,
de corazón fuerte y razones insuficientes?
Recordar esas imágenes es recordarte a ti:
mujer de todos mis amores.

Las fotografían muestran lo que callan las palabras
y se acomodan a la situación más incómoda:
son como recursos literarios griegos
que salvan al héroe antes de que el Destino lo venza.

Las fotografías todo lo muestran con el cariz de la belleza,
mas, callan justamente lo que importa, lo que queda,
ese brillo en los ojos que veo en la mujer que amo
cada mañana cuando sonríe, cuando busco su mirada.

Las fotografías son como el polvo de estrellas,
caen desde lo alto, sin tocar jamás tierra
y, entonces, se vuelven quiméricas representaciones
de pasados ya remotos, de lugares olvidados.

Por esa razón, Amor Mío, conservo tus fotografías incólumes,
pues me hacen recordar que alguna vez fuimos infinitos,
como son los amantes atrapados en el tiempo,
remotos, como amantes atrapados en el tiempo
y que olvidan que olvidando se transforman en retratos.

¡Ven esta noche a través de nuestra fotografía!
y muéstrame que son posibles todas las quimeras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario